También en el oeste de la ciudad, Via Paolo Sarpi es el «barrio chino» de Milán. Ahora es peatonal y está muy concurrida, sobre todo los fines de semana.
Desde principios del siglo XX, esta zona de Milán ha atraído a muchos inmigrantes chinos, que a lo largo de los años han creado una comunidad dentro de la ciudad. De Via Paolo Sarpi parten callejuelas y calles laterales que albergan todo tipo de negocios chinos.

Además de ir de compras, los milaneses (y los turistas) también aprecian los restaurantes y las numerosas tiendas de comida callejera. No faltan, sin embargo, negocios históricos, algunos regentados por italianos, sobre todo bares y vinotecas. Entre los establecimientos destacados:
- la ravioleria Sarpi para los ravioles chinos;
- la Cantine Isola, una vinoteca histórica de la calle;
- carnicería Sirtori, una histórica tienda milanesa adquirida hace unos años por un empresario chino;
- OTTO, un club de estilo occidental especializado en ginebra para el aperitivo o la sobremesa.